jueves, 27 de agosto de 2015

Magnífico Agosto


Estimados lectores,

Aquí vamos de nuevo con otra entrada tras un mes de Agosto que ha sido magnífico. Otro año más, y ya van dos, tuvimos la visita de Sonia por estas tierras. Este año el viaje giraba en torno a descubrir esos sitios que no vienen en las guías y a los que no van los turistas. Este año no fuimos a la ópera, pero sí que nos tomamos un café en ese bar en el que suenan fados y bossanovas que acarician el alma de uno. Este año no fuimos a ver un partido de footy, pero nadamos en la misma piscina donde Ian Thorpe se coronó como rey de la natación. Este año no fuimos a ningún restaurante de moda, pero nos comimos una de las mejores tartaletas de carne de este país hasta relamernos los dedos.  Este año no nos hicimos una foto tocando las 3 sisters en las Montañas Azules a imagen y semejanza de las nuevas ordas de chinos en mocasines; pero nos tomamos una galleta de higos y jengibre en un cafetín hippie de Katoomba que nos supo a gloria. Y que decir de las playas. Esas playas infinitas australianas que quedarán grabadas a fuego en nuestra memoria para siempre. Allí donde nos comimos unos sandwiches con la mirada clavada en el infinito. A veces una imagen vale más que mil palabras.











Gracias Marta y Sonia por ser como sois, por esa alegría y energía que transpiran vuestros poros. He disfrutado como un enano de este mes. Gracias. Me hacía falta.

Cierro con una canción dedicada a vosotras. Poca gente lo sabe, pero me encanta el fado portugués. ¿Por qué? Lo desconozco, pero es una música que me sabe a melancolía, a un sitio cálido en familia. Una música que me transporta a los orígenes. Aquí va uno de los más bonitos para mí. Prece, el clásico de Amália Rodrigues, aquí cantado por Catarina Wallestein, tal y como aparece en la película franco-portuguesa, más que recomendable por cierto,  La Cage Dorée. Espero que cuando la escuchéis os transporte lejos, muy lejos, hasta un café en The Rocks donde las piedras rezuman historia y melancolía a partes iguales.

Os quieren.

Marta y Jorge.




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