La humanidad es muy propensa a contar mentiras a las generaciones venideras, o a tapar los elefantes de la vergüenza bajo una cortina muy tupida. Como diría el personaje de Jonh Travolta en la película Swordfish, algunos "son capaces de hacer desaparecer a un elefante de un escenario sin que la gente se entere de nada; simplemente hay que hacerles desviar su atención durante el tiempo necesario".
Esta semana se ha cumplido el setenta, 70, aniversario de la detonación de la primera bomba atómica en el planeta Tierra. En efecto, el 16 de julio de 1945, explotaba Trinity o Trinidad en español (Trinidad, ironías de la vida) en el desierto de Nuevo Méjico, fruto del célebre Proyecto Manhattan. Luego vendrían los célebres bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, la primera vez que las bombas atómicas se arrojaron indiscriminadamente sobre población civil. https://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_Trinity
Setenta años han pasado desde que se abrieron las puertas del club nuclear. Como diría el Primer Ministro francés Pierre Mendès France, el mundo se convirtió entonces en un club de gangsters donde para que te respetaran tenias que poner tu arma, nuclear en este caso, sobre la mesa. No es de extrañar que fuera él quien lanzara a Francia a la carrera por la bomba. No es de extrañar que su origen judío ayudara a cimentar la colaboración nuclear con el futuro Estado de Israel y la introducción de las primeras bombas atómicas en el Oriente Próximo.
Pierre Mendès tenía razón, el mundo es un club de gangsters donde los que mandan son los que tienen los nukes. Toda la bazofia que ha venido después es pura poesía, aunque los versos solo los escriben un grupo selecto de capos. He de decir que me interesa bastante la historia del desarrollo de las armas nucleares desde el punto de vista no sólo geoestratégico, sino de ingeniería de seguridad. Doctrinas como el First Strike, el Second Strike, Mutual Assured Destruction, etc, llevan con nosotros desde hace setenta años. ¿Es el mundo más seguro desde entonces? Juzguen ustedes. Aunque nos pensemos que toda esta historia nuclear no nos afecta en nuestra vida cotidiana, no es así. El mundo sigue girando setenta años después sobre los mismos valores. Quizás hoy, solo USA sea capaz de un First Strike y por eso quiere ahogar a Rusia y controlar el rugir del dragón chino. Piensan ustedes que no, pues lean este artículo de la universidad de Harvard de hace unos meses y aten los hilos con el acuerdo nuclear con Irán. http://hir.harvard.edu/archives/11152. (Para los lectores de este blog que no leen en inglés, este artículo recomienda reducir la dependencia europea del gas y petróleo rusos, que son la principal y casi única fuente de ingresos de aquel país, explorando posibilidades de exportación de países como Irán. Aten cabos con la caída brutal del precio del petróleo, más el acuerdo nuclear y las pistas quizás nos indiquen el buen camino).
En cualquier caso, el mundo no es mucho más seguro desde hace setenta años. Es verdad, no ha habido una contienda global desde entonces, pero los diferentes capos de las selectas banda de gangsters siguen jugando al Risks desde los sillones de sus casas; eso sí con el arma bien cerca y encima de la mesa para que todo el mundo la vea. No nos damos cuenta, pero somos minúsculas y prescindibles fichitas de plástico en todo este juego.
Cierro con un video y una cuota de J. Robert Oppenheimer, el padre de la primera bomba atómica, que pronunció hace setenta años tras presenciar la explosión de Trinity sobre Nuevo Méjico. Aquellos genios eran bien conscientes del monstruo que crearon. Lástima que setenta años después nadie se acuerde de nada de esto. ¿O sí?
Traducción libre al español: Sabíamos que el mundo no sería el mismo. Algunos rieron, algunos chillaron. La mayoría permaneció callada. Recordé una línea de una escritura hindú, el Bhagavad Gita. Vishnu, está intentado persuadir al Príncipe de que debía hacer sus tareas, y para impresionarle, toma su forma armada y le dice: 'Me he convertido en la Muerte, el destructor de los mundos'. Supongo que todos pensamos esto de una forma u otra.
Por cierto, Einstein al que no le dejaron participar en el proyecto Manhattan siempre se arrepintió de mandarle aquella carta, mas conocida como la carta Einstein-Szilárd, al presidente Roosevelt para convencerle sobre la importancia de desarrollar bombas atómicas. En 1947 el propio Einstein se arrepentiría de ello y declararía a la revista Newsletter; "had I known that the Germans would not succeed in developing an atomic bomb, I would have done nothing". Traducción libre al español; "si hubiera sabido que los alemanes no hubieran tenido éxito en el desarrollo de una bomba atómica, no hubiera hecho nada".
Lástima que de estas cosas no hablen en la tele y nos tengamos que conformar con el Sálvave, no creen.
Os quieren familia. Marta y Jorge.
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