domingo, 7 de septiembre de 2014

De lo público y lo privado

Una de las razones que me trajeron a trabajar a Australia fue tener la posibilidad de poder trabajar en el sector público en un país con, digámoslo así, una reputación seria. Desde entonces no he dejado de darle vueltas a los tópicos sobre ambos sectores. Veamos, para una parte de la población todo lo que suene a "público" es sinónimo de derroche, enchufismo, sindicatos cara dura e ineficacia. Para otro sector en cambio, lo "privado" es sinónimo de tíos engominados sin escrúpulos, dispuestos a robarle a una pobre abuelila sus ahorros para poder comprarse un Jaguar e ir a jugar al golf. Ya lo he dicho aquí otras veces, pero en el 90% de los casos nos dejamos llevar por nuestros prejuicios y por lo que nos han "contado" antes de ver las cosas por nosotros mismos.

En mi humilde opinión, es cierto que algo hay de verdad en todos esos tópicos, pero creo sinceramente que la realidad dista mucho de ellos. Porque no nos engañemos, tanto el sector público como el privado están compuestos de personas, que aunque nos hagan pensar lo contrario, en su inmensa mayoría somos muy parecidas. A mí trabajar para el sector público en Australia me ha ayudado a dinamitar algunos tópicos tan repetidos últimamente. Las que más me gustan son los siguientes:

  • El sector público cuida mejor de la gestión, porque no se mira solo por el beneficio económico. Mentira. A la gente de dentro le importa un pimiento el usuario que sostiene el tejido público con sus impuestos. El ascenso al poder es un objetivo bastante más importante que la buena o eficiente gestión. Si se dilapidan millones por el camino es lo de menos.
  • El sector privado es más eficiente, porque a la gente si lo hace mal se le echa a la calle. ¿Pero hay alguien que a estas alturas que se crea esto? En el sector privado se dilapida el dinero con igual alegría si la ganancia para algunos lo compensa. En las empresas grandes, en las muy grandes, incluso se da el curioso fenómeno que cuanto peor lo hace alguien más asciende porque nadie le quiere ni ver. Sin contar con que todos los círculos de poder deben están representados en ellas, desde los sindicatos, al Opus y hasta a los hare krishna si es menester.
No os voy mentir, soy de los que creen en la iniciativa privada. De echo, en ciertas áreas debería ser más flexible. ¿Por qué para montar una SL necesito 3.000€, ir a diversos organismos oficiales y esperar varias semanas para ponerla en marcha? ¿Por qué no lo puedo hacer todas las gestiones en cuatro clics de ratón por Internet desde casa? Sin embargo, también soy consciente de que todo ha de tener un cierto límite. Me contaba un compañero, oriundo de Cebú en las Filipinas, como el banco donde tenía unos ahorros para la universidad de sus hijos ha quebrado y como ha perdido todos su ahorros. Es precisamente esto lo que se ha intentado salvar en Europa como consecuencia de la crisis económica, que los bancos no quebraran y la gente se quedara sin sus ahorros. Ahora bien, si un sector económico o una empresa es tan vital para el sistema que no se puede dejar caer bajo ningún concepto, parece sensato que haya una cierta regulación de sus actividades para que una posible mala gestión no haga temblar al sufrido contribuyente. 

No nos engañemos, tanto el sector público como el privado en España necesitan serias reformas. Se necesita alguien valiente que se atreva a hablar de temas tabú. Yo desde la distancia me doy cuenta que en el fondo muchos sectores funcionan como "gremios" medievales con su pequeña parcelita de privilegios, que todo el mundo se resiste a abandonar a sabiendas de saber insostenibles, desde taxistas a farmacéuticos, estanqueros, funcionarios o políticos. Y sin embargo todos esos privilegios se sostienen sobre la cada vez mas exigua nómina del asalariado. Bajo mi modesta opinión y experiencia, creo que todo el sistema órbita en torno a la clase media, que se vez cada vez más castigada y harta de ver que los privilegios de los "gremios" no disminuyen. Luego la gente se extraña de que resurjan opciones políticas que se creían olvidadas: extrema-derecha en centro Europa y neo-comunismo en la periferia. Es aquí donde se necesitan las reformas que nadie se atreve a realizar. ¿Hasta cuando se podrá seguir así?

Un abrazo familia. Espero no haberos aburrido.

Os quieren.

Marta y Jorge.

PS: On pongo algunas fotos más de Jervis Bay.







1 comentario:

  1. Con paraísos así no hay gestión publica o privada que me preocupe jajajajajajja ya sabes yo y mis momentos hippies!!!!

    os quiero a lot!!!!!

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