miércoles, 21 de noviembre de 2012

21 Noviembre 2007

Hoy es 21 de Noviembre del 2012 y como os imaginaréis, es un día importante porque tiene hasta una entrada en este blog. Pues sí, no nos engañemos, tal día como hoy hace un lustro presenté el proyecto fin de carrera y me gradué como ingeniero. 

Cinco años han pasado en lo que tardan los dos párpados del ojo en unirse cuando pestañeamos, es decir la nada. Muy poca gente sabe esto, pero hasta hace bien poco tenía pesadillas en las que me llamaban de la facultad y me decían que había un error en mi expediente con la asignatura de Termodinámica II y que mi título se había cancelado. Para poder obtenerlo de nuevo debía pasar un nuevo examen. Que escalofrío me entraba en ese momento! Qué horror! En mi sueño, una de las peores pesadillas que he tenido nunca, me dirigía hacia el profesor de Termo, áquel con barba que era tan serio, y le suplicaba de rodillas que por favor que me aprobara como fuera, que no tenía ni idea, que ya no sabía ni lo que era la entropía y que no tenía edad para volver estudiar aquello! El profesor me mandaba a freír espárragos y yo lloraba sin parar hasta que me despertaba....He soñado esto tantas noches que hasta me sé los detalles de la escena. No nos engañemos, pasamos momentos duros aquellos años. También muy buenos y sobre todo un puñado de personas extraordinarias con las que mantendré la amistad toda la vida. Pero si ahora hecho la vista atrás, me dan rabia muchas cosas. Me doy cuenta que lo que nos enseñaban en aquellas aulas no tenía precio! Bueno, sí que tiene precio, unos $30.000 que es lo que cuesta estudiar un grado inferior en Australia. Luego las tasas de €1.000 al año en España nos parecen excesivas, aunque no reparemos en salir de fiesta... Pero me da rabia porque no le saqué todo el partido a aquellos años. En esas aulas no se enseñaba. Qué mérito tiene aprenderse un formulón de memoria? Aprender a diagonalizar una matriz sin saber para qué se usa ni por qué se estudia? Una integral en el campo complejo? Para mí, las respuestas a todas esas preguntas es NADA. No descubro nada nuevo si digo que me metí en ingeniería industrial porque me apasionan los coches. Después de tres años de carrera tuvimos nuestra primera asignatura relacionada y fue todo un chasco, no por la asignatura en sí, si no porque al final había que pasar un examen donde te preguntaban formulas complejas de aerodinámica que en la vida real se consultan en manuales, no se aprenden de memoria! Me da rabia porque al final ya no te interesaba aprender, si no aprobar, aprobar como fuera memorizando las cosas como un lorito si era necesario! Y luego estaban los que se creían que meaban colonia por estudiar ingeniería y para rematar los que la estudiaban en la privada y te miraban por encima del hombro solo porque sus padres eran tan pobres, que solo tenían dinero en el banco. A pesar de que hubo momentos en los que no lo pasé muy bien, hoy también me doy cuenta de que sí he llegado hasta aquí, es porque pasé por aquellas aulas. A los ingenieros españoles se les valora fuera porque saben un poco de todo y porque las han pasado canutas. En realidad es lo único que aprendí allí, saber sufrir, aguantar la presión y tirar hacia adelante aunque las cosas pinten muy negras. Todo lo demás, el no mirar a nadie por encima del hombro por no tener estudios, en no temer al que presume de ellos, el saber lo que es ganarse 1€,  y sobre todo el currar como un negro para tirar para adelante se lo debo a mis padres, mi familia, mis amigos y a mi mujer. En un día como hoy me acuerdo de todos ellos y estoy orgulloso. Orgulloso de que mis padres sean maestros, mi hermano, tíos, suegros y familia política currantes; mis amigos, personas brillantes con mundo a sus espaldas; de haber estudiado en la escuela pública toda la vida y por supuesto orgulloso de mi mujer. Ella me dio la paz interior que me hacía falta. 32 asignaturas aprobadas el los dos últimos años de carrera tienen buena parte de su culpa. Quizá me haya puesto un poco melancólico, pero todos los días 21 de Noviembre me acuerdo de todas las personas a las que quiero y hoy no es una excepción. Gracias de corazón!

Cierro esta entrada tan seria con una nota cómica. Para los pocos que no conozcan el video, así es como se ve la carrera desde dentro. Aggg me da mucha rabia no haber hecho un vídeo parecido en nuestra época, con la de ideas locas que teníamos entonces...Hoy, algo de morriña me entra al rememorar la silueta de áquel edifcio...o quizá sea Síndrome de Estocolmo?

Un beso a todos de Marta y Jorge desde Sydney, Nueva Gales del Sur



1 comentario:

  1. ¿Sabes sobrino que también yo he tenido muchas veces el mismo sueño? En mi caso no es Termodinámica II, pero por lo demás casi idéntico.

    ¿Será algún tipo de "maldición del ingeniero?

    Algunas veces me sorprendo a mi mismo mirando fijamente el título colgado en la pared. Como cercionándome de que es verdad. Que por fín lo conseguí.

    En cualquier caso, no puedo estar más de acuerdo contigo en lo mucho que también yo le debo a mi familia y especialmente a tu tía Mª Ángeles. Sin su ayuda y comprensión hubiera sido imposible.

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