domingo, 12 de abril de 2015

Punto de inflexión


Hoy escribo otra entrada un poco ecléctica y quizás un tanto inconexa. Os dejo a vosotros lectores que juzguéis vosotros mismos, pero yo que soy novel en esto de escribir a veces pienso que la verdadera fuerza de un blog es escribir a impulsos. Palabras inesperadas que brotan a borbotones. Aquí van los míos.


Estaba rumiando últimamente que desde la vieja Europa no somos del todo ecuánimes cuando hablamos de USA y el mundo anglosajón en general. El famoso American way of life. Como siempre en España, país de pasiones mal entendidas donde los haya, no hay término medio: están a los que se les cae la baba con todo que huela a estadounidense, o los que odian todo lo que salga de aquella tierra. Yo no he vivido allí, pero sí que trabajé muy de cerca durante un año con una empresa americana que era nuestro principal suministrador en el proyecto de Montreal. Me quedo con dos aspectos en los que sobresalían de especial manera: allí se trabaja duro, muy duro y son los reyes del marketing (o de vender humo, según como se vea). Intento ser imparcial y hay cosas que me fascinan de USA; principalmente de cómo una tierra labrada por inmigrantes ha conseguido que todos la sientan como suya. Pero de eso no vengo a hablaros hoy. USA será la principal economía del mundo, la mayor potencia militar, el centro educativo por excelencia y el espejo donde todos nos miramos, pero su modelo es insostenible. El sueño americano, el sistema, o lo que nos ha vendido el lobby del petróleo, consiste en vivir en una casa independiente en una parcela de 1.000m2 (aquí en Australia como hay más espacio el sueño de muchos llega hasta 1 acre, que son unos 4.500m2), vivir en un suburbio con baja densidad de población, tener dos coches y amplísimas autopistas que te lleven a todas partes. Es lo que se conoce en inglés como urban sprawl y lo que hace que muchas de estas ciudades carezcan de ningún tipo de carácter. Visitas una y las has visto todas. Ciudades sin alma. En este tipo de urbanización apenas hay transporte público y el motivo es bien siempre. Los núcleos de población son tan poco densos y tan distantes unos de otros, que la inversión no es ni mínimamente razonable. Y la piedra angular de este modelo es el automóvil. Este modelo es un paso más en la evolución del ser humano. Los primates andaban a cuatro patas, hasta que se erigieron sobre dos. El siguiente paso ha sido crear personas que no andan, pero que buscan desesperadas un gimnasio al salir de la oficina para correr sobre una cinta artificial. Irónico, no creen. Y detrás del alzamiento del automóvil no está más que la huella del petróleo. Otra vez su maldito rastro. http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_esc%C3%A1ndalo_del_tranv%C3%ADa_de_Estados_Unidos. El petróleo, como la cocaína que no puede dejar de consumir un toxicómano por más que lo intente...



Mi opinión es que el urban sprawl acabará dando la puntilla a este sistema por su insostenibilidad. Y no me refiero ni siquiera al problema ecológico. Se puede tener Wall Street y miles y miles de cabezas nucleares, nukes; pero que cada habitante de este planeta tenga que ir en un coche que consume 12l/100km para comprar el pan tiene un inconveniente: te convierte en un toxicómano capaz de vender las joyas de la abuela, ¿fracking?, para buscar el último chute que te sirva para seguir adelante. A pesar de que Internet es un vector fundamental en esta ecuación, yo sí que creo que una alta densidad de población lleva asociada consigo mayores oportunidades sociales y económicas. El futuro será de los que sean más eficientes e independientes en su suministro energético. Fomentar la alta densidad urbana y reducir la dependencia de combustibles fósiles en el transporte es fundamental para ello; porque no nos engañemos, sí que hay una certeza absoluta en este mundo y es que el dinero no entiende de nacionalidades, alianzas, amistades, sensibilidades o responsabilidades. Soft-power puro y duro, que dicen los amigos anglosajones. ¿Llegó el punto de inflexión en el cetro de la hegemonía mundial? ¿Llegó el final del reinado del urban sprawl? Puede que así sea:




Un beso familia. 

PS: Cierro con una canción que está entre mis favoritas. Cierro los ojos y nos recuerdo a Marta y a mí en el concierto en la Plaza de España de Madrid que dieron el día de antes de embarcar para Canadá así ya casi cuatro años. La letra de unos llanitos me huele a los mios, me huele a Madrid.




Os quieren y os echan de menos Marta y Jorge.

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