viernes, 10 de mayo de 2013

Emigrante

Últimamente no hago mas que leer noticias en diferentes medios de comunicación sobre el  gran número de españoles que han emigrado en los pasados años. No sin cierta indignación, leo también con bastante frecuencia en dichas noticias, comentarios sobre gente emigrada que se cataloga a si misma como la élite y que desea que España se vaya al carajo. El climax del cabreo llega cuando los políticos abren la boca sobre el tema. Como creo que tengo experiencia en el tema por emigrado temporalmente y por haber visto lo que se cuece en tres continentes os daré mi versión sobre la emigración española de última hornada.

En primer lugar, la elite, los listos de entre los listos, han emigrado toda la vida fuera del país en cuanto han podido y los que se quedan es por amor al arte, su familia y/o amigos. La crisis no ha influido en nada. ¿O es que alguien se cree que un tío que puede ir a Harvard o a la Polytechnique de París iba a quedarse en la enladrillada España?  ¿Es que nadie se acuerda que aquí no hace tanto, la gente se reía de los que estudiaban porque de encofrador se ganaba 3.000e al mes sin tener la EGB? No amigo, tú que con aires de grandeza te crees pertenecer a la elite intelectual, tú deberías saber que los verdaderamente listos se van y se seguirán yendo mientras en España se invierta más en fútbol que en I+D+i. Y para cerrar este argumento solo un dato, de los siete premios Nobel españoles, solo dos (Ramón y Cajal, Severo Ochoa) no están relacionados con la literatura y las condiciones para que surja alguno nuevo en otro campo científico son directamente proporcionales a la fuerza de los brotes verdes de nuestra economía, esto es cero. Algún jeta de esos inútiles que viven de la política debería decirnos por qué un país similar al nuestro en muchos aspectos como Polonia tiene dieciséis, un país pequeño como Holanda diecinueve, o Australia que con menos de la mitad de población ya lleva trece y sumando. Ah, esperad un momento, que Mourinho no ha dormido bien esta noche........

Entonces si los listos siempre se han ido, ¿quienes son lo que engrosamos las listas de los que marchan ahora?

En mi opinión, por un lado están los hijos de gente con recursos. El estereotipo sería algo así : tirar de los recursos de los padres buscando un contacto que posibilite encontrar un puesto decente. ¿Es esta gente la élite? Ellos se piensan que si; la realidad es que sin los recursos de sus progenitores no valdrían ni para borrachos de bar de barrio.

Por otro lado están los que prueban fortuna en el extranjero puesto que las puertas para mejorar en España están mas que cerradas para ellos. Creo personalmente que en parte me encuentro en esta clarificación. Sin buenos contactos, es bastante difícil ascender en la empresa española, así que la salida al extranjero alimentas las esperanzas de obtener un puesto en el que se reconozca la valía de uno mismo. Se podrá acertar o no, pero la ganancia potencial supera al riesgo a asumir. Muchas veces en el pasado he sentido que daba igual lo duro que trabajara o estudiara y lo mal/bien que lo hiciera el resto. Es esto lo que en el fondo te empuja a explorar otras alternativas. ¿Somos la elite? Sintiéndolo de corazón, lo dudo mucho.

En un tercer lugar se encuentran los que verdaderamente se han ido de casa a quemar los últimos cartuchos porque su situación en España era angustiosa. Quien no ha leído las historias de los españoles en Noruega viviendo en la calle, mendigando, algo que causó tal impacto en el país nórdico que incluso comenzó a apadrinar de niños españoles cuyas familias han sufrido desahucios. 
Quizás nuestra parásita casta gobernante no lo quiera ver porque sus hijos pertenecen a la categoría 1, la de los hijos de papá, pero esta también es la dura realidad de la emigracion española a día de hoy. ¿Es esta gente que se ve forzada a salir la élite? Ojala esta categoría no tuviera que existir nunca...

Finalmente en un cuarto lugar metería a la gente que quiere ver mundo, porque son una categoría en si misma, y de la que quizá todos formemos parte en cierta medida. Lo que empuja a esta gente fuera de su país no es la búsqueda de un empleo mejor, un mayor sueldo o poder pagar las facturas en casa. No, esta gente quiere conocer como se vive en otros sitios, ver otras formas de pensar y de vivir. Trabajan de lo que sea mientras les permita financiar la aventura. ¿Son la élite ? También lo dudo e incluso pienso que esta rama es la minoritaria, porque amigos quien no ha oido aquello de ¡adónde vas criatura! ¡Como en España en ningún sitio!

En definitiva, es bastante lamentable la gente que por irse fuera se cree que son superiores a los demás. Conozco a más de uno y de dos en Madrid que son ejemplo de (casi) todo. Cada uno tendrá sus motivos para marchar, pero en la mayoría de los casos, estamos muy, muy lejos de la elite de la sociedad. También me estremezco en el desaliento cuando la gente emigrada espera que España reviente de una vez y se vaya directamente al carajo. Creo que soy el primero en criticar cuando es menester, pero me entristece ver como esos sentimientos no son mas que el reflejo de nuestro gran mal: a mi me podrá ir fatal pero si al vecino le va peor, estoy contento. Claro que otros crearon la Commonwealth y nosotros, nosotros....esperad un momento, que me dicen por linea interna que a Mou no le va la máquinilla de afeitar hoy....

Dejo el sarcasmo y la mala baba por hoy. Me encantaría decir que en España los jetas están entre barrotes, que sus universidades son punteras, que la gente se pega por ir a estudiar y/o trabajar allí y que el paro no existe. No es así, pero no por eso renuncio a mis orígenes. Es más, tenerlos presentes todos los días me hace  enfrentarme sin miedo a los desafíos que vengan por delante. No soy original en nada, para variar, y esto se lo he copiado a los amigos mejicanos (lo siento, mexicanos como dirían ellos para que no se enfaden) que conocí en Canadá (y en Madrid por cierto) y que luchan cada día por no ser considerados ciudadanos de segunda por su origen, sin renunciar a su pasado. Para ellos va esta canción del grandísimo Vicente Fernández, la canción del emigrante mexicano (latino o universal) en USA, que no me canso de oír para acordarme de donde vengo....



Os queremos mucho familia.
Marta y Jorge

PS: Dejamos para otro día el porqué a los mejicanos les repatea usar la jota en la palabra ¡Méjico! Saludos pinches pendejos...
PS2: Siento la falta de correcta acentuación pero la entrada está escrita con el móvil en varios trayectos del trabajo a casa.

1 comentario:

  1. La verdad que hoy en día cuando hablas con la gente irse está de moda y los que nos quedamos parecemos los lelos, los tontos, los conformistas...Puede ser, yo lo que creo es que madrileños por el mundo ha hecho mucho daño porque irte fuera a ganar 1500 en un starbucks...para eso señores me hubiera hecho saltimbanqui y con todos mis respetos hacia ellos. En fin que en ningún lado van a estar con los brazos abiertos para ti. Pero sí que me indigna cuando en la tele te sacan cursos de alemán porque es el futuro mientras siguen jorobando la educación y las posibilidades...

    En fin al mal tiempo buena cara porque irse con el dinero de papá y mamá es muy guay...

    Os queremos!!!

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