Así se conoce al servicio aéreo que inauguró en 1947 la aerolínea australiana Qantas entre las ciudades de Sydney, Singapore y Londres. 66 años después todo es diferente, o no.
Qantas es la aerolínea de bandera australiana, pero su huella e influencia son mucho mayores que en cualquier otro país del mundo, salvo quizás Aeroflot en los tiempos de la URSS, debido a lo aislado del continente. Y no es broma, en el Sydney Herald, el periódico con más tirada de este país; hay una sección que examina todas las semanas las comodidades de los diferentes vuelos con origen en Australia: aerolínea, tipo de aeronave, clases, comodidades en cada una...Volar es algo serio aquí, no en vano el país más cercano está a más de tres horas y media de vuelo.
A pesar de todo lo anterior, la geo-estrategia está cambiando. Singapore podrá ser la ciudad más avanzada de Asia, el mayor puerto comercial del mundo de donde salen 100 containers a la hora (comparados con los 60 de Rotterdam, el mayor puerto europeo); pero los Emiratos Árabes llaman a la puerta con su historia. Desde el 1 de abril de 2013 entra en marcha el acuerdo entre Emirates y Qantas que da por muerta a la ruta del Canguro. La ruta original con paradas en Sydney, Darwin, Singapore, Calcuta, Karachi, El Cairo, Trípoli y Londres (unas 78h de viaje, casi nada!) ha sido sustituida por la Sydney, Dubai y Londres.
Dos cosas me quedan claras tras este acuerdo. El mundo anglosajón ve perder lentamente su fuerza a nivel global. Cierto es que los Emiratos no dejan de ser un mercado manejado por las élites British y Yankees, pero no deja de ser menos cierto que el aeropuerto londinense de Heathrow ya no será el hub desde donde se repartan los viajeros europeos. Desde Dubai se puede tomar un cómodo vuelo a Munich, Bruselas, Madrid, Roma o Moscú sin tener que pasar por UK. Singapore, antigua joya de la corona del Impero Británico, también pierde su posición como hub más importante de Asia, con las ciudades chinas pegadas al retrovisor. Los Emiratos han conseguido plantarse como jugadores globales en un mercado más que maduro en tiempo récord. Hace 20 años no los conocía nadie y hoy en día ya están en la cumbre. Personalmente, junto con Swiss, es la mejor aerolínea con la que he volado. Ni Qantas, ni la British, ni Air France, ni sintiéndolo mucho Iberia, les llegan a la suela del zapato en cuanto a atención al cliente.
Este acuerdo inevitablemente me lleva a una reflexión y es que sí, en los Emiratos hay mucho petróleo, pero las mayores reservas probadas de este planeta llamado Tierra están en un país de habla hispana que no es ni más ni menos que Venezuela.
Sé que las circunstancias no son comparables y que América Latina ha sido el patio trasero de USA y también de Rusia durante mucho tiempo, pero ahí estamos los latinos, más preocupados en defender a los corruptos que de meterlos en la cárcel; y si no que alguien me explique el rol del fical anticorrupción en el caso Nóos. Ahí están los valores del deporte con nuestro gran e insigne Urdanga...
Cierro el post con algunas pinceladas sobre la Semana Santa en Australia, Easter. Hay fiesta el Viernes Santo y el Lunes de Pascua, así que es el puente más largo que existe por estas tierras, donde la gente aprovecha a hacer una escapada a las playas cercanas de la ciudad. Lo cierto es que es fiesta, pero no hay tradición alguna. A falta de procesiones, tres elementos son típicos de esas fechas: el chocolate, el Royal Easter Show y las hot cross buns.
El chocolate inunda las estanterías del súper en forma de huevos y figuritas de conejos. Esto es algo que no entiendo (el conejo que pone huevos de Pascua) y al parecer viene de una tradición alemana:
El Royal Easter Show es ni más ni menos lo que en España se conoce como la feria del pueblo. Hay puestos de comida, una noria, animales,etc...De obligatoria visita si se tienen niños, es motivo de orgullo para los Australianos. Creo que me iréis tomando más en serio, cuando os contaba el algún post anterior que un cocido madrileño tiene más historia y cultura detrás que muchos de los elementos que forjan estas tierras.
Finalmente, las hot cross buns que son unos bollitos típicos de estas fechas (como podrían ser las torrijas), que llevan pasas y cuya textura me recuerda al Panetone italiano. Están buenísimas (dimos buena cuenta de ello).
Nosotros para no ser menos intentamos hacer nuestros huesitos de Santo. El intento fue bueno, salvo porque el relleno nos quedó muy líquido, con tan mala suerte que ¡al rellenarlos se salieron todos! (Foto del fiasco incluida). Pero no os quepa duda de que lo seguiremos intentando en próximas ediciones!
Os queremos mucho.
Vuestra familia en las antípodas.
Marta&Jorge


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