miércoles, 5 de septiembre de 2012

Québec

Leo con sorpresa los acontecimientos que han ocurrido en Montréal. Por un lado, segundas elecciones en dos años. Las primeras que ví fueron en marzo 2011 coincidiendo con alguna de las reuniones del proyecto. En aquellas el PQ, el partido quebecois, se la pegó pero bien. Tanto es así que durante el verano de 2011 hubo escisión de los que pensaban que se había vuelto muy poco independentista. Después, una primavera convulsa con los estudiantes en la calle por la subida de las tasas universitarias, con caceroladas día sí y día también (algo nunca visto en Norte América); ha desembocado en una nuevas elecciones ganadas por Pauline Marois líder del partido independentista.



El caso es que escribo esta entrada porque me indignaban bastante las declaraciones de Marois cuando andaba por allí. Llegó a decir que el francés estaba en peligro en Québec porque los inmigrantes no hablábamos la lengua de Moliére en casa! En casa con nuestras familias! Esto en un lugar como Québec donde en el trabajo ya hay agentes lingüisticos que velan por el uso de francés en la oficina y donde con tu contrato tienes que firmar un papel diciendo que te comprometes a usar el francés como tu primera lengua. En definitiva, que yo para esta mujer era un peligro para su lengua. De verdad hay alguien sensato que se crea esto? De cachondeo a Marta le decía que el Québec es lo más parecido a la URSS que ha habido en occidente, con la diferencia que la bandera es azul y no roja! Igual no iba desencaminado..... De momento sus declaraciones en la victoria no dejan lugar a dudas de sus intenciones futuras:

Marois s'est adressée aux anglophones dans leur langue: «Ne vous inquiétez pas. Vos droits seront pleinement respectés». Elle avait aussi un message pour le reste du Canada: «En tant que nation nous voulons prendre nous-même les décisions qui nous concernent». «On veut un pays», ont aussitôt scandé les militants. «Et nous l'aurons», a répondu la première ministre élue

Dicho lo cual me deja perplejo el hecho que haya sufrido un atentado contra su vida. Parece que puedan reabrirse heridas del pasado.

No me alegra nada de todo esto. Montreal es una ciudad espectacular, quizá no para visitar, pero desde luego que sí para vivir. Me gusta su mezcla de todo, un poco francesa, un poco yankee, algo de espagueti, bohemia, canalla, sofisticada a ratos pero campechana con camisa de franela a otros. Esa es la Montréal que guardo en mi memoria y que llevaré conmigo.

Poco más que añadir. Bueno alguna foto/video del desfile del 24 de Junio 2011, es decir del día del Québec por las calles de Montreal.







Besos desde Oz

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